jueves, 31 de octubre de 2013

TENDINOPATÍA ROTULIANA

¿Qué es la tendinopatía rotuliana?


La tendinopatía rotuliana, también conocida como "rodilla de saltador", es la alteración estructural del tendón que une la rótula con la tibia en cualquier parte de su recorrido y es parte del mecanismo extensor de la rodilla, articulación que recibe una carga muy importante en el cuerpo. 

¿Cuáles son sus síntomas?

La tendinopatía rotuliana se caracteriza por un dolor agudo en la parte anterior de la rodilla justo por debajo de la rótula, inflamación del tendón rotuliano, hinchazón, impotencia funcional e incluso incapacidad de movimiento. El dolor aumenta al forzar el tendón, que generalmente ocurre al correr, saltar, subir escaleras y en los casos más intensos puede doler incluso al caminar.

La tendinopatía rotuliana se puede clasificar en cuatro estadios, dependiendo de la duración de los síntomas:

Estadio 1 - Dolor sólo después de la actividad, sin menoscabo funcional

Estadio 2 - Dolor durante y después de la actividad, aunque el paciente sigue siendo capaz de llevar a cabo satisfactoriamente su deporte.

Estadio 3 - Dolor prolongado durante y después de la actividad, cada vez con mayor dificultad en el desempeño a un nivel satisfactorio.

Estadio 4 – Rotura completa del tendón que requieren reparación quirúrgica. 

¿Qué tratamiento tiene?

Si la tendinopatía rotuliana es leve puede tratarse sin necesidad de abandonar la práctica deportiva, siempre disminuyendo aquellas acciones y entrenamientos que producen la lesión. Pero si nos encontramos en la fase aguda de la tendinopatía es necesario el reposo absoluto y cese de toda actividad física y deportiva para evitar sobrecargar o agravar el problema.

El tratamiento para la tendinopatía rotuliana se basa en una serie de medidas que ayudan a disminuir el dolor y mejorar la dolencia:
  •  Aplicar calor seco para calmar la zona.
  •  Reposo, aunque si se practica deporte se debe tener en cuenta: calentar mucho antes y estirar bien después de los ejercicios y no realizar ejercicio si la patología está en el estadio 3, aplicar frío al acabar de realizar el deporte o el entrenamiento para que el ligamento no se inflame mucho y evitar ejercicios en los que se flexione con carga la rodilla (como subir escaleras, sentadillas, etc.).
  • Antiinflamatorios no esteroideos.
  • Cintas para sujetar el tendón, eso evita que se mueva y que aumente la tendinitis.
  • Fisioterapia: ejercicios de rehabilitación de la musculatura de la cara anterior del muslo (cuádriceps).
  •  Infiltración de corticoides.
  •  Infiltración de Factores de Crecimiento, es una terapia mínimamente invasiva que ayuda a regenerar y cicatrizar rápidamente los cartílagos sin necesidad de intervención quirúrgica. Los Factores de Crecimiento se pueden combinar con la Ozono-terapia.



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