Aprendemos juntos
jueves, 5 de diciembre de 2013
jueves, 28 de noviembre de 2013
ESGUINCE DE TOBILLO
¿Qué es el esguince de tobillo?
¿Qué tratamiento tiene?
El objetivo primario del tratamiento es evitar el edema que se produce tras la lesión. La aplicación de hielo es básica en los dos o tres primeros días, junto con la colocación de un vendaje compresivo. Si hay dolor al caminar, debe evitarse el apoyo usando unas muletas para evitar aumentar la lesión. Dependiendo de la severidad de la lesión una férula o un yeso pueden ser efectivos para prevenir mayores daños y acelerar la cicatrización del ligamento.
La movilización del tobillo (flexión y extensión) y trazar círculos con el pie (hacia fuera y hacia dentro), pueden ayudar a reducir la inflamación y previenen la rigidez. Dependiendo de la severidad de la lesión, su médico puede ayudarle con un programa de rehabilitación apropiado para conseguir un retorno rápido a la actividad deportiva.
El tratamiento inicial puede resumirse en cuatro palabras: Reposo, hielo, compresión y elevación.
Trabajo de fortalecimiento.
Un esguince o torcedura de tobillo es una lesión de los ligamentos por distensión, estiramiento excesivo, torsión o rasgadura, acompañada de hematoma e inflamación y bastante dolor que impide continuar moviendo la parte lesionada.
Grados del esguince de tobillo
Según la gravedad de la lesión, coloquialmente se puede referir de
"leve" a "grave" .
Clínicamente, se clasifican en 3 tipos:
- Esguinces de primer grado: Son el resultado de la distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo. La hinchazón es mínima y el paciente puede comenzar la actividad deportiva en dos o tres semanas.
- Esguinces de segundo grado: Los ligamentos se rompen parcialmente, con hinchazón inmediata. Generalmente precisan de un periodo de reposo de tres a seis semanas antes de volver a la actividad normal.
- Esguinces de tercer grado: Son los más graves y suponen la rotura completa de uno o más ligamentos pero rara vez precisan cirugía. Se precisan ocho semanas o más para que los ligamentos cicatricen.
¿Qué tratamiento tiene?
El objetivo primario del tratamiento es evitar el edema que se produce tras la lesión. La aplicación de hielo es básica en los dos o tres primeros días, junto con la colocación de un vendaje compresivo. Si hay dolor al caminar, debe evitarse el apoyo usando unas muletas para evitar aumentar la lesión. Dependiendo de la severidad de la lesión una férula o un yeso pueden ser efectivos para prevenir mayores daños y acelerar la cicatrización del ligamento.
La movilización del tobillo (flexión y extensión) y trazar círculos con el pie (hacia fuera y hacia dentro), pueden ayudar a reducir la inflamación y previenen la rigidez. Dependiendo de la severidad de la lesión, su médico puede ayudarle con un programa de rehabilitación apropiado para conseguir un retorno rápido a la actividad deportiva.
El tratamiento inicial puede resumirse en cuatro palabras: Reposo, hielo, compresión y elevación.
- Reposo : Es una parte esencial del proceso de recuperación. Si es necesario (háblelo con su médico), elimine toda carga sobre el tobillo lesionado. Si necesita bastones siga los consejos de su médico o fisioterapéuta sobre la forma de usarlos: puede necesitar un apoyo parcial o una descarga completa dependiendo de la lesión y el nivel de dolor. El reposo no impide la realización simultánea de ejercicios en descarga, como la natación o la bicicleta estática.
- Hielo : Llene una bolsa de plástico con hielo triturado y colóquela sobre la zona inflamada. Para proteger la piel, ponga la bolsa de hielo sobre una capa de vendaje elástico empapada en agua fría. Mantener el hielo durante periodos de aproximadamente treinta minutos.
- Compresión : Comprimir la zona lesionada con un vendaje elástico. Éste protege el ligamento lesionado y reduce la inflamación. La tensión del vendaje debe ser firme y uniforme, pero nunca debe estar demasiado apretado.
- Elevación : Mientras se aplica hielo, eleve la zona lesionada por encima del nivel del corazón. Continúe con este procedimiento en las horas siguientes, con el vendaje de compresión colocado.
Trabajo de fortalecimiento.
jueves, 14 de noviembre de 2013
FASCITIS PLANTAR
¿Qué es la fascitis plantar?
Por fascitis plantar se entiende una inflamación aguda de la aponeurosis plantar del pie.
¿Cuáles son sus síntomas?
¿Qué tratamiento tiene?
Por fascitis plantar se entiende una inflamación aguda de la aponeurosis plantar del pie.
¿Cuáles son sus síntomas?
El síntoma principal es dolor plantar en el talón o en la zona media de la planta del pie, el cual no suele deberse a un traumatismo,
sino al desgaste por el trabajo habitual que realiza, es decir, al
microtraumatismo repetitivo. El problema se puede ver causado o agravado
por un calzado inadecuado, así como por malas posturas, trabajo
excesivo de esta zona, por ejemplo correr cuesta abajo.
En la fascitis plantar se inflama el tejido conectivo grueso que está en la planta del pie y que se fija al talón
El tratamiento suele incluir fisioterapia, AINES o corticosteroides,
y necesariamente la modificación del reparto de fuerzas plantares con
plantillas o soportes plantares termoconformados. Un calzado adecuado
sirve como remedio y como prevención. En casos agudos y como medida
paliativa puede realizarse un vendaje funcional que elimine la tensión
plantar medial (dura aproximadamente de 2 a 3 días) o inyecciones de corticoides directamente en la inserción facial plantar talar.
Fascitis plantar from Jorge
jueves, 7 de noviembre de 2013
CODO DE TENISTA
¿Qué es la epicondilitis o codo de tenista?
La epicondilitis, también conocida como "codo del tenista", es una enfermedad o lesión caracterizada por dolor en la cara externa del codo, en la región del epicóndilo, eminencia ósea que se encuentra en la parte lateral y externa de la epífisis inferior del húmero.
¿Cuáles son sus síntomas?
- Dolor en la parte externa del codo, sobre el epicóndilo.
- Dolor e impotencia funcional con los movimientos de extensión de la muñeca y supinación del antebrazo.
- Dolor a la palpación de la zona epicondílea y con acciones simples como elevar una botella o una jarra o tomar una taza de café, también en deportes, por ejemplo al ejecutar el golpe de revés en el tenis o badminton.
- El dolor suele ceder durante la noche y con el reposo.
- En ocasiones puede llegar a cronificarse y convertirse en un proceso crónico que requiere cirugía.
- El dolor puede irradiarse hacia el brazo y el antebrazo.
¿Qué tratamiento tiene?
- Antiinflamatorios no esteroideos (aines) administrados por vía oral en forma de comprimidos, o por vía tópica en forma de cremas o geles.
- Reposo de la articulación. Implica reducción de las actividades que provoquen el dolor, disminuyendo el tiempo de actividad y la intensidad del esfuerzo.
- Fisioterapia,mediante la aplicación de calor local, ultrasonidos, electroterapia, láser, técnicas de masaje, ondas de choque, realización de ciertos ejercicios y otras técnicas. Existen en general pocos estudios que demuestren la superioridad terapéutica de alguno de estos procedimientos sobre el resto.
- Infiltración o inyección local de corticoides asociados o no a un anestésico local. Las infiltraciones con corticoides inyectados alrededor del epicóndilo pueden resolver los episodios de dolor durante semanas o meses, en ocasiones se realizan 3 infiltraciones sucesivas con intervalos de una semana entre ellas. Existe un pequeño riesgo de ruptura local de la inserción del tendón y del propio tendón, este riesgo aumenta en función del número de infiltraciones.
- Terapia ocupacional. Es recomendable limitar los movimientos que producen la patología. Un estudio ergonómico del puesto de trabajo para evitar los movimientos repetitivos que provocan la enfermedad, puede ser la clave de su curación.
- Cirugía. Está recomendada en ciertos casos que no responden a ninguna de las medidas anteriores. Puede realizarse mediante incisión abierta o con la técnica de artroscopia. Generalmente se practica la sección quirúrgica del tendón del músculo a nivel de su inserción en el epicóndilo (tenotomía), la intervención puede realizarse bajo anestesia local o general.
jueves, 31 de octubre de 2013
TENDINOPATÍA ROTULIANA
¿Qué es la tendinopatía rotuliana?
¿Cuáles son sus síntomas?
¿Qué tratamiento tiene?
Si la tendinopatía rotuliana es leve puede tratarse sin necesidad de abandonar la práctica deportiva, siempre disminuyendo aquellas acciones y entrenamientos que producen la lesión. Pero si nos encontramos en la fase aguda de la tendinopatía es necesario el reposo absoluto y cese de toda actividad física y deportiva para evitar sobrecargar o agravar el problema.
El tratamiento para la tendinopatía rotuliana se basa en una serie de medidas que ayudan a disminuir el dolor y mejorar la dolencia:
La tendinopatía rotuliana, también conocida como "rodilla de saltador", es la alteración estructural del tendón que une la rótula con la tibia en cualquier parte de su recorrido y es parte del mecanismo extensor de la rodilla, articulación que recibe una carga muy importante en el cuerpo.
La tendinopatía rotuliana se caracteriza por un dolor agudo en la parte
anterior de la rodilla justo por debajo de la rótula, inflamación del
tendón rotuliano, hinchazón, impotencia funcional e incluso incapacidad
de movimiento. El dolor aumenta al forzar el tendón, que generalmente
ocurre al correr, saltar, subir escaleras y en los casos más intensos
puede doler incluso al caminar.
La tendinopatía rotuliana se puede clasificar en cuatro estadios, dependiendo de la duración de los síntomas:
Estadio 1 - Dolor sólo después de la actividad, sin menoscabo funcional
Estadio 2 - Dolor durante y después de la actividad, aunque el paciente sigue siendo capaz de llevar a cabo satisfactoriamente su deporte.
Estadio 3 - Dolor prolongado durante y después de la actividad, cada vez con mayor dificultad en el desempeño a un nivel satisfactorio.
Estadio 4 – Rotura completa del tendón que requieren reparación quirúrgica.
La tendinopatía rotuliana se puede clasificar en cuatro estadios, dependiendo de la duración de los síntomas:
Estadio 1 - Dolor sólo después de la actividad, sin menoscabo funcional
Estadio 2 - Dolor durante y después de la actividad, aunque el paciente sigue siendo capaz de llevar a cabo satisfactoriamente su deporte.
Estadio 3 - Dolor prolongado durante y después de la actividad, cada vez con mayor dificultad en el desempeño a un nivel satisfactorio.
Estadio 4 – Rotura completa del tendón que requieren reparación quirúrgica.
¿Qué tratamiento tiene?
Si la tendinopatía rotuliana es leve puede tratarse sin necesidad de abandonar la práctica deportiva, siempre disminuyendo aquellas acciones y entrenamientos que producen la lesión. Pero si nos encontramos en la fase aguda de la tendinopatía es necesario el reposo absoluto y cese de toda actividad física y deportiva para evitar sobrecargar o agravar el problema.
El tratamiento para la tendinopatía rotuliana se basa en una serie de medidas que ayudan a disminuir el dolor y mejorar la dolencia:
- Aplicar calor seco para calmar la zona.
- Reposo, aunque si se practica deporte se debe tener en cuenta: calentar mucho antes y estirar bien después de los ejercicios y no realizar ejercicio si la patología está en el estadio 3, aplicar frío al acabar de realizar el deporte o el entrenamiento para que el ligamento no se inflame mucho y evitar ejercicios en los que se flexione con carga la rodilla (como subir escaleras, sentadillas, etc.).
- Antiinflamatorios no esteroideos.
- Cintas para sujetar el tendón, eso evita que se mueva y que aumente la tendinitis.
- Fisioterapia: ejercicios de rehabilitación de la musculatura de la cara anterior del muslo (cuádriceps).
- Infiltración de corticoides.
- Infiltración de Factores de Crecimiento, es una terapia mínimamente invasiva que ayuda a regenerar y cicatrizar rápidamente los cartílagos sin necesidad de intervención quirúrgica. Los Factores de Crecimiento se pueden combinar con la Ozono-terapia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

